Investigadores asociados:    David Goldstein
Mi proyecto de investigación paleobotánica está orientado a buscar indicadores acerca de cómo la gente usaba sus recursos naturales en el pasado, en un esfuerzo por encontrar alternativas sobre cómo utilizar los mismos recursos en la actualidad. El recurso de mi interés es la leña como fuente de combustible, y el contexto cultural analizado es la sociedad Sicán, porque su centro de poder estuvo en el valle medio del río La Leche, en donde se encuentra el Santuario Histórico Bosque de Pomac, último relicto de bosque de algarrobo (Prosopis sp.) de la costa norte del Perú.

Por lo general, tenemos la tendencia a creer que nuestros antepasados trataron o reverenciaron a sus recursos naturales mejor de cómo los utilizamos hoy en día. Vivimos en una época en la que somos bastante conscientes que nuestros recursos están en peligro, debido a nuestro propio comportamiento. Pero esta apreciación del comportamiento de nuestros antepasados no sólo es un deseo, sino una realidad histórica. El poblador prehispánico utilizó de manera racional los bosques secos del valle de La Leche. Planteamos por nuestros análisis en contextos arqueológicos, que la leña necesaria para el trabajo metalúrgico era recolectada del suelo del bosque, y no cortando los árboles de la forma como la gente lo hace en la actualidad. También sugerimos que la basura orgánica, como textiles, hojas, mazorcas de maíz y excremento de camélidos, era usada con frecuencia como combustible en lugar de la madera. En el caso de la producción de los famosos objetos de metal Sicán, creemos que fueron elaborados usando carbón de madera, el que era guardado especialmente para este propósito; dado que los fogones usados para cocinar el alimento de los artesanos, utilizaban sobre todo combustible orgánico y muy poco de madera. Lo que este comportamiento nos señala, es que la leña fue vista como un recurso esencial cuando tenía que ver con la fabricación de artículos metalúrgicos de importancia ritual. Asimismo, creemos que durante los periodos prehispánicos, el bosque fue de una extensión significativa y bastante sano como para proveer suficiente leña seca, que se podía recolectar del suelo del bosque y permitía mantener, sin problemas, a las industrias metalúrgicas y cerámicas.

La producción a gran escala de objetos de metal durante la época Sicán, sugiere que este periodo se caracterizó por una necesidad industrial de la madera. Sin embargo, nuestras investigaciones arqueológicas señalan que tanto un bosque vigoroso y sano, como un uso inteligente de los recursos requeridos, fueron los que permitieron continuar a la industria metalúrgica Sicán, sin destruir ni depredar el bosque. De manera cautelosa, se podría afirmar que nuestra investigación demuestra que la madera para leña era conservada y utilizada tan sólo cuando su uso era el más adecuado. Por ejemplo, una fogata de residuos, con poña (maleza seca y hojas) y estiércol animal, es lo suficientemente caliente como para cocer carne, preparar chicha, cocinar caldo, hervir agua y alimentar a la gente. En cambio, el carbón de algarrobo puede alcanzar una temperatura de 1200° Celsius, que es en promedio la temperatura que se necesita para derretir el cobre arsénical y convertirlo en lingote. Como resultado, comprobamos que los residuos orgánicos no eran usados por los trabajadores metalúrgicos, porque recurrían al carbón del algarrobo. Los artesanos Sicán tenían una manera de entender y de distribuir el uso de sus recursos, basados en sus necesidades tecnológicas y culturales. Es posible que estas prácticas, mantuvieran vivas a sus industrias por largo tiempo y permitieran la creación de su impresionante legado artístico.

David John Goldstein
Deparment of Anthropology
Southern Illinois University – Carbondale
e-mail : djgoldste@yahoo.com


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